LA SOCIEDAD DE LA INFORMACION
La Sociedad de la Información es expresión de las realidades
y capacidades de los medios de comunicación más nuevos, o renovados merced a
los desarrollos tecnológicos que se consolidaron en la última década del siglo:
la televisión, el almacenamiento de información, la propagación de video,
sonido y textos, han podido comprimirse en soportes de almacenamiento como los
discos compactos o a través de señales que no podrían conducir todos esos datos
si no hubieran sido traducidos a formatos digitales.
Diez rasgos de la Sociedad de la Información
Exuberancia.. Disponemos de una apabullante y diversa
cantidad de datos. Se trata de un volumen de información tan profuso que es por
sí mismo parte del escenario en donde nos desenvolvemos todos los días.
Omnipresencia. Los medios de comunicación se han
convertido en el espacio de interacción social por excelencia, lo cual implica
mayores facilidades para el intercambio de preocupaciones e ideas pero,
también, una riesgosa supeditación a los consorcios que tienen mayor
influencia, particularmente en los medios de difusión abierta.
Irradiación. La Sociedad de la Información también se
distingue por la distancia hoy prácticamente ilimitada que alcanza el
intercambio de mensajes. Las barreras geográficas se difuminan; las distancias
físicas se vuelven relativas al menos en comparación con el pasado reciente.
Velocidad. La comunicación, salvo fallas técnicas, se
ha vuelto instantánea. Ya no es preciso aguardar varios días, o aún más, para
recibir la respuesta del destinatario de un mensaje nuestro e incluso existen mecanismos
para entablar comunicación simultánea a precios mucho más bajos que los de la
telefonía tradicional.
Multilateralidad / Centralidad. Las capacidades técnicas de
la comunicación contemporánea permiten que recibamos información de todas
partes, aunque lo más frecuente es que la mayor parte de la información que
circula por el mundo surja de unos cuantos sitios
Interactividad / Unilateralidad. A diferencia de la
comunicación convencional (como la que ofrecen la televisión y la radio
tradicionales) los nuevos instrumentos para propagar información permiten que
sus usuarios sean no sólo consumidores, sino además productores de sus propios
mensajes.
Desigualdad. La Sociedad de la Información ofrece tal
abundancia de contenidos y tantas posibilidades para la educación y el
intercambio entre la gente de todo el mundo, que casi siempre es vista como
remedio a las muchas carencias que padece la humanidad.
Heterogeneidad. La Internet se ha convertido en foro
para manifestaciones de toda índole aunque con frecuencia otros medios exageran
la existencia de contenidos de carácter agresivo o incómodo, según el punto de
vista de quien los aprecie.
Desorientación El empleo de los nuevos medios requiere
destrezas que van más allá de la habilidad para abrir un programa o poner en
marcha un equipo de cómputo. Se necesitan aprendizajes específicos para elegir
entre aquello que nos resulta útil, y lo mucho de lo que podemos prescindir.
Ciudadanía pasiva. La dispersión y abundancia de
mensajes, la preponderancia de los contenidos de carácter comercial y
particularmente propagados por grandes consorcios mediáticos y la ausencia de
capacitación y reflexión suficientes sobre estos temas, suelen aunarse para que
en la Sociedad de la Información el consumo prevalezca sobre la creatividad y
el intercambio mercantil sea más frecuente que el intercambio de conocimientos.
En conclusion
Las sociedades de la información se caracterizan por basarse
en el conocimiento y en los esfuerzos por convertir la información en
conocimiento. Cuanto mayor es la cantidad de información generada por una
sociedad, mayor es la necesidad de convertirla en conocimiento.